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Voy a invertir en una startup, ¿he de hacer una due diligence?

Cuando hacer una due diligence

Teniendo en consideración que hacer una due diligence significa el tener la certeza de que la toma de participación en una startup no implicará riesgos innecesarios (de cualquier tipo), si, es necesario hacer una.

Otro asunto es la intensidad del trabajo a desarrollar y los procedimientos utilizados, que evidentemente variarán en función del estado de la startup y del sector donde opera.

El propósito de una due diligence no es valorar una compañía ni realizar una auditoría, es conocer con máximo detalle el negocio del que se pretende tomar participación.

La diligencia debida, que es su traducción literal, se ha de iniciar con posterioridad a la firma del acuerdo de intenciones, que es el momento en el cual ya ha quedado de manifiesto la voluntad y buena fe de las partes en llevar a cabo la operación.

Para que un proceso sea llevado a cabo con garantía será necesario planificar adecuadamente el trabajo de la due dlilgence, donde quede bien reflejado desde el primer momento las áreas claves que se desean analizar y los posibles deal breakers (hechos que rompen las negociaciones)

¿Qué tipo de due diligence existen?

Financiera: Incluye el estudio de los balances, de la cuenta de resultados y del estado de los flujos de caja.

Fiscal: Se deben analizar todos los impuestos a los que está sujeta la startup y se ha de extender a todos los años abiertos a inspección.

Jurídica: La revisión debería incluir:

La revisión mercantil que incluye un análisis de los estatutos, los posibles pactos de socios o acuerdos societarios, la titularidad de las acciones, todos los contratos, o por lo menos los de mayor importancia, titularidad de los activos, etc.

La revisión de aspectos laborales, tales como los contratos, la política retributiva, los seguros sociales, etc.

La revisión de la propiedad intelectual, marcas, patentes, etc.

Tecnológica – Científica: Deberá recoger todos aquellos datos que den validez a los procesos y/o productos objeto de la toma de participación, se trata de analizar si la ciencia o la tecnología efectivamente está resolviendo el problema o atendiendo la necesidad mostrada por la startup.

Medioambiental: Analizar si se está cumpliendo con la normativa aplicable en materia de medioambiente.

¿Qué tipo de due diligence he de realizar?

Evidentemente depende de la naturaleza de la startup y del estado de la misma. Las que siempre se deberían realizar son la financiera, fiscal y legal. La intensidad y alcance del trabajo de la due diligence en la startup dependerá del tamaño y de la antigüedad.

Conclusiones

El proceso de due diligence es una muy buena herramienta para evitarte sorpresas desagradables una vez has tomado participación en una startup tales como créditos no contemplados, titularidades de determinados bienes afectos a la explotación correspondientes a personas físicas y no a la persona jurídica, sustos con la seguridad social o con la agencia tributaria, es recomendable identificar muy bien qué aspectos son críticos para romper las negociaciones (deal breakers) y sería recomendable tener los resultados de las pertinentes due diligence, antes de entrar en la fase de negociación con el emprendedor.

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